jueves, agosto 16, 2007
lunes, agosto 06, 2007
Luces en Hong Kong
Este video fue posteado recientemente en Taringa y me llamó la atención que ninguno de los comentarios que vi en ese sitio cuestionaba el hecho de que se derrochen semejantes cantidades de energía ante los gravísimos problemas de calentamiento global.
Obviamente que, como dicen en el video, este espectáculo atrae a muchos turistas, pero ésta es precisamente la lógica capitalista que ha creado el problema del calentamiento global, llevando a la humanidad al borde del abismo. Si algo sirve para producir ganancias adicionales, entonces está bien. No se tiene nunca en cuenta que habría que prescindir de algunas cosas, pese a que den ganancias, por el simple hecho de no arruinar nuestro planeta. En suma habría que producir para garantizar una vida digna y no para maximizar ganancias.
jueves, agosto 02, 2007
Cómo acentuar en español
La razón de este artículo radica en que la ortografía promedio se va tornando cada vez peor. Creo que esto, en parte, es fomentado por el uso generalizado del chat, en él los usuarios se acostumbran a escribir sin acentos.
Deseo aclarar que no estoy de acuerdo con la opinión de que los errores de acentos sean „chiquitos“ frente a otros errores, que también son muy comunes, como la distinción entre „V“ y „B“. Los acentos pueden marcar la diferencia entre estar escribiendo una palabra determinada u otra completamente distinta.
El tipo de acento donde encuentro los errores más frecuentes es el diacrítico, es un tipo de error tan sistemático que me da la impresión de que no se debe a simples descuidos, sino al desconocimiento total de lo que son los acentos diacríticos. Creo que si hiciera una encuesta, tanto en calles paquetas de Buenos Aires como en zonas marginales, sólo una fracción muy pequeña podría explicar la diferencia que hay entre: si-sí, mas-más, solo-sólo, el-él, etc...
Dicho todo esto, voy a proceder a transcribir este artículo en el que se explica exhaustivamente el uso de acentos en nuestra lengua nacional. Desde ya, me disculpo por los errores que yo mismo pueda haber cometido.
FUENTE
Cómo acentuar en español
© 1996-1998 Miguel Ángel Monjas Llorente
El URL de este documento es
http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/acentos.htmlLa versión anterior de este documento (mucho más reducido) puede encontrarse en
http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/acentos_old.html Existe una versión de este documento en formato Word 97 sin comprimir (71 Kbytes) y comprimido utilizando Winzip (20 Kbytes).
La ortografía es la rama de la gramática que se ocupa de la escritura correcta. Por convencionales que resulten las reglas que regulan la ortografía, es obligación de todos los usuarios de nuestra lengua conocer dichas reglas a fin de utilizarla con la mayor corrección. La enseñanza de esta normativa se encuentra rodeada de una, a mi juicio correcta, mala fama que lleva a un cierto menosprecio de la ortografía (siendo este un efecto desdichado). Efectivamente, la memorización de un enorme número de reglas, de carácter poco general las más de ellas, con un sinnúmero de excepciones, ha supuesto un tormento para generaciones de escolares. La potenciación de este método, en detrimento de la inducción ortográfica a partir de la experiencia lectora, ha llevado a los pobres resultados observados.
Sin entrar en el debate sobre la reforma de la ortografía, con la cual no puedo estar más que a favor (en la línea del documento redactado por David Galadí-Enríquez, disponible en http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/reforma.html), me centraré en la descripción de las reglas que regulan la parte de la ortografía conocida como acentuación. Explicaré, por tanto, las reglas definidas por la Real Academia Española para la colocación de la tilde en las palabras. A diferencia de las que regulan la escritura de la palabra que, al estar basadas muchas veces en criterios etimológicos, no resultan evidentes, la colocación de la tilde se hace siguiendo unos criterios objetivos que hacen unívoca la tarea de colocar la tilde.
El castellano es un idioma cuasifonético en su escritura. Un texto correcta y completamente acentuado puede ser leído sin ambigüedad por cualquier persona, sea o no hispanohablante (lo cual no sucede, por ejemplo, con el idioma inglés). Por comodidad, desidia, deficiencias educativas, o por falta de facilidades tecnológicas, el uso de la tilde (no sólo, pero especialmente, en el entorno de Internet) va retrocediendo.
La primera versión de este documento (bastante fragmentaria) se basó en las normas citadas en mis libros de Lengua Española de EGB (aproximadamente secundaria para los no españoles) y en diversos libros de estilo (el del diario El País, de España, y el de la agencia española de noticias EFE). Para esta versión, que pretendo que sea totalmente exhaustiva, he seguido las siguientes referencias:
- Gómez Torrego, L., Manual de Español Correcto, volumen I. ARCO/LIBROS, Madrid, 1996.
- Carratalá, F., Manual de Ortografía Española. Ed. Castalia, Madrid, 1997.
Sumario
- Definiciones
- Clasificación de las palabras según su acento
- Reglas básicas
- Tilde diacrítica
- Diptongos, triptongos e hiatos
- Definiciones
- Colocación de la tilde
- La tilde en las palabras compuestas
- Acentuaciones dobles
- Acentuaciones incorrectas
- Otras consideraciones
Definiciones
Se denomina acento prosódico (o simplemente acento) a la mayor fuerza de pronunciación que se carga sobre una sílaba de la palabra (a la que se denomina sílaba tónica). Una palabra puede ser tónica, si alguna de las sílabas que la componen presenta este acento, o átona, si ninguna de sus sílabas sobresale de las demás. Cualquier palabra pronunciada sola, fuera de contexto, es tónica. Solo en el contexto del discurso es posible determinar si una palabra es átona.Las palabras átonas son escasas en número, pero muy importantes por el uso extensivo que se hace de ellas. Entre ellas podemos citar las siguientes:
- los artículos determinados: el, la, lo, los, las...
- las formas apocopadas de los adjetivos posesivos: mi, tu, su...
- los pronombres personales que realizan la función de complemento sin preposición: me, nos, te, os, le, la, lo, los, las, les, se.
- los relativos: que, cuanto, quien, cuyo.
- los adverbios relativos con funciones no interrogativas o exclamativas: donde, cuanto...
- el adverbio tan.
- las conjunciones: y, o, que, si, pues, aunque...
- casi todas las preposiciones: de, con, a...
- la partícula cual cuando equivale a como (Como un ciclón = Cual ciclón).
Se llama tilde o acento ortográfico a una rayita oblicua (') que baja de derecha a izquierda del que lee o escribe, y que se pone, en los casos adecuados, sobre alguna de las vocales de la sílaba tónica de la palabra.
Clasificación de las palabras según su acento
Las palabras agudas son aquellas que tienen el acento prosódico en la última sílaba.
- con-ver-sar
- pas-tor
- o-ra-ción
- com-pe-tir
- va-lor
- Or-le-ans
Las palabras llanas son aquellas que tienen el acento prosódico en la penúltima sílaba.
- pro-tes-tan-te
- li-bro
- di-fí-cil
- ra-bi-no
- bí-ceps
- án-gel
Las palabras esdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en la antepenúltima sílaba.
- prés-ta-mo
- hi-pó-cri-ta
- ag-nós-ti-co
- cré-di-to
- lle-gá-ba-mos
Las palabras sobreesdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en una sílaba anterior a la antepenúltima sílaba. Se trata de dos tipos de palabras:
- adverbios de modo terminados en -mente (palabras con dos acentos):
- di-fí-cil-men-te
- e-vi-den-te-men-te
- fá-cil-men-te
- ob-via-men-te
- formas verbales formadas por la composición de dos pronombres personales átonos con una forma verbal:
- có-me-te-lo
- trá-e-me-la
Reglas básicas
Los monosílabos (sean átonos o no) no llevan tilde. Se exceptúan aquellos monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos, en cuyo caso se coloca tilde en el monosílabo tónico. Esta tilde se denomina tilde diacrítica. Su colocación (no sólo en los monosílabos) se describe en el apartado correspondiente.Se acentúan todas palabras agudas que terminan en vocal, o en n o s solas.
- tam-bién
- ja-más
- lec-ción
- se-gún
- a-de-más
Las palabras agudas que no terminan en vocal, o en n o s solas, nunca se acentúan.
- vir-tud
- na-cio-nal
- re-loj
- a-co-me-ter
- Or-le-ans
- fe-liz
Nunca se acentúan las palabras llanas que terminan en vocal, o en n o s solas.
- me-dios
- lla-na
- re-ve-la
- mo-do
- sub-jun-ti-vo
Las palabras llanas que terminan en otras letras siempre se acentúan (a estos efectos no se considera la letra x representada por los fonemas /k/ + /s/, sino como tal, y por tanto, las palabras llanas terminadas en x llevan tilde).
- di-fí-cil
- cár-cel
- au-to-mó-vil
- bí-ceps
- Gon-zá-lez
- i-nú-til
- án-trax
Todas las palabras esdrújulas se acentúan.
- ás-pe-ra
- es-drú-jula
- ca-tó-li-co
- pro-pó-si-to
- éx-ta-sis
El caso de las palabras sobreesdrújulas se estudia en el apartado decicado a la acentuación de las palabras compuestas.
Tilde diacrítica
La tilde diacrítica se coloca sobre ciertas palabras para distinguir entre diversos significados del vocablo, según que sean tónicos o átonos. La tilde se coloca sobre la palabra tónica aunque según las reglas generales no corresponda colocar tilde. Hay varias categorías:
- monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos:
- más (adverbio de cantidad): Quiero más comida.
- mas (conjunción adversativa con el significado de pero): Le pagan, mas no es suficiente.
- tú (pronombre personal): Es preciso que vengas tú.
- tu (adjetivo posesivo): Dale tu cartera.
- él (pronombre personal): ¿Estuviste con él?.
- el (artículo): El vino está bueno
- mí (pronombre personal): Todo esto es para mí.
- mi (adjetivo posesivo): Trae mi calendario.
- mi (nombre común): Concierto para oboe en mi bemol mayor.
- sí (adverbio de afirmación): Él sí quería.
- sí (pronombre reflexivo): Lo atrajo hacia sí.
- si (conjunción condicional): Vendrá si quiero.
- si (conjunción de interrogativas directa): Pregúntale si quiere venir.
- si (nombre común): Concierto para piano y orquesta en si bemol.
- dé (del verbo dar; cuando se le une algún pronombre, también se acentúa): Déme ese dinero.
- de (preposición).
- sé (de los verbos ser o saber): Yo no sé nada, Sé un poco más educado.
- se (pronombre personal y reflexivo).
- té (nombre común): Póngame un té.
- te (pronombre personal): Te voy a dar.
- para evitar confusiones, lo que se conoce como anfibología (en caso de que no existiese confusión, podemos prescindir de la tilde):
- aún (adverbio temporal o de modo con el significado de todavía): ¿Aún no ha llegado?.
- aun (resto de casos): Ni aun él pudo hacerlo.
- sólo (adverbio equivalente a solamente): Sólo me quieres para eso.
- solo (adjetivo con el significado de sin compañía): No estés sólo.
- Determinantes y pronombres demostrativos:
- los pronombres éste, ésta, ése, ésa, aquél y aquélla, así como sus plurales, llevan tilde para diferenciarlos de los determinantes equivalentes.
- los determinantes este, esta, ese, esa, aquel y aquella y sus plurales no llevan tilde nunca.
- esto, eso y aquello no llevan tilde nunca, puesto que son siempre pronombres.
- en interrogaciones, admiraciones o expresiones de carácter dubitativo (también en oraciones que presenten un matiz interrogativo o dubitativo, aunque no existan signos de puntuación o admiración), también se acentúan:
- cómo: ¡Cómo que no!, Me pregunto cómo habrá venido.
- cuál: Esa es la habitación en la cual estuvieron, ¿Cuál es el tuyo?.
- quién: ¿Quién lo ha dicho?
- qué: Pídele lo que te debe, No sé qué hacer.
- dónde: ¡Dónde fuiste a pedir dinero!.
- cuándo: Hazlo cuando tengas tiempo, ¿Cuándo vienes?.
- cuánto, cuán: No te imaginas cuán ridículo estás, ¿Cuantas cosas has traído?.
- por qué (partícula interrogativa): ¿Por qué no vienes?.
- por que (grupo átono formado por la preposición por más pronombre relativo o conjunción subordinante que). En el primer caso siempre es posible intercalar un artículo determinado: ¿Cuál es la razón por (la) que te fuiste?. La segunda aparece cuando el verbo antecedente rige la preposición por: Se decidió por que viniera Pepe.
- porque (conjunción subordinante causal [átona]). Iré porque me lo pides, Porque te quiero a ti...
- porqué (nombre): Este es el porqué de su decisión.
- el hecho de que tales palabras vayan en una oración interrogativa o exclamativa no significa que tengan sentido exclamativo o interrogativo. Si no lo tienen, no deben llevar tilde:
- ¿Eres tú quien lo ha hecho? (la pregunta se refiere a tú)
- ¡Vendrás cuando te lo diga!
Diptongos, triptongos e hiatos
Definiciones
Un diptongo es el conjunto de dos vocales dentro de una misma sílaba, una de las cuales será siempre una vocal cerrada (i o u). Por tanto, cuando observemos que las dos vocales que aparecen juntas dentro de una misma sílaba son abiertas (a, e u o), podemos afirmar que no hay diptongo. Por ejemplo, existirá diptongo en palabras como a-vión, Jai-me, cuer-po, viu-do..., pero no en hé-ro-e, a-ho-ra...Existen tres tipos de diptongos:
- diptongos crecientes, formados por una vocal cerrada más una vocal abierta: ia, ie, io, ua, ue, uo.
- diptongos decrecientes, formados a su vez por una vocal abierta más una vocal cerrada: ai, ei, oi, au, eu, ou. Cuando se encuentran al final de la palabra, los diptongos ai, ei y oi se escriben ay, ay y oy, respectivamente.
- diptongos formados por dos vocales cerradas, como iu, ui (este último se escribe uy cuando se encuentra a final de palabra [salvo en el caso de benjuí y algún otro más raro]). A efectos de acentuación, tal como estudiaremos posteriormente, los grupos formados por iu o ui se consideran siempre diptongos.
Un triptongo aparece cuando no son dos, sino tres, las vocales que aparecen dentro de una misma sílaba. La vocal situada en el centro es siempre abierta, en tanto que las de los extremos son cerradas. Existen siete posibles triptongos:
- uai (escrito uay cuando este triptongo se halla a final de palabra): a-ve-ri-guáis, U-ru-guay...
- uei (escrito uey cuando se encuentra a final de palabra): a-ve-ri-güéis, Ca-ma-güey...
- iai: i-ni-ciáis...
- iei: i-ni-ciéis...
- iau: miau...
- ioi: hioi-des...
- uau: guau...
La presencia de una h intercalada no invalida la existencia de un posible diptongo o triptongo.
Cuando dos vocales se encuentran en contacto dentro de una palabra, pero no forman parte de la misma sílaba, se dice que existe un hiato. Existen tres clases de hiatos:
- hiato producido por el encuentro por dos vocales abiertas. Siempre que se encuentran dos vocales abiertas, se produce un hiato: re-hén, al-de-a, le-ón...
- hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada tónica, situada delante o detrás de una vocal abierta átona: ba-hí-a, o-í-do, fan-ta-sí-a...
- hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada átona con abierta tónica (gui-ón, tru-hán...). Es el caso menos frecuente. Se trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en n.
Colocación de la tilde
Diptongos
La acentuación de los diptongos sigue las reglas generales. Por lo tanto, si el acento de la palabra recae sobre una sílaba con diptongo, y a esta le corresponde una tilde según las reglas generales, esta tilde se coloca sobre la vocal abierta (a, e u o). Veamos algún ejemplo: co-rréis, hués-ped...Cuando son dos vocales cerradas las que están en contacto (ui o iu), a efectos de acentuación, se considera que se trata de un diptongo. Del mismo modo que para el resto de los diptongos, si a dicho diptongo le corresponde una tilde, esta se coloca en el segundo elemento: ben-juí, cuí-da-te, je-suí-ti-co, des-truí, pero je-sui-ta, des-truir...
Existen excepciones a esta última regla. Las formas verbales huí, huís, huía, huían y huías (y sus equivalentes del verbo fluir) se acentúan.
Los onomásticos y patronímicos de origen catalán terminados en -iu o -ius, con acento prosódico en la i se escriben sin tilde: Montoliu...
Se escriben también sin tilde los vocablos agudos terminados en au, eu y ou. Se trata por lo general de patronímicos de origen catalán: Aribau, Salou, Bernabeu...
La y precedida de vocal al final de una palabra se considera como una consonante a efectos de acentuación, por lo que todas las palabras agudas terminadas en los diptongos ay, ey y oy se escriben sin tilde (guirigay, virrey...). No así sus plurales que constituyen palabras agudas terminadas en s. Los agudos terminados en uy (generalmente topónimos como Bernuy) siguen la misma norma y no se acentúan (sí lo hace benjuí).
Triptongos
En los triptongos se sigue la regla general de los diptongos. Se coloca la tilde en la vocal abierta del triptongo: a-ve-ri-guáis, li-cuéis...En los triptongos agudos terminados en -uay y -uey se siguen las mismas normas citadas en los diptongos respecto a la y final y, por tanto, no se acentúan palabras como buey, Uruguay...
Hiatos
Si el hiato consiste en la unión de dos vocales abiertas, la tilde se coloca según las reglas generales: le-ón, co-á-gu-lo...Si una de las vocales es cerrada, y el posible diptongo se ha deshecho debido a que sobre ella se carga la fuerza de pronunciación de la palabra, la tilde se coloca sobre esta vocal cerrada, independientemente de que le correspondiera según las reglas generales: ca-í-da, son-re-ír, re-ú-no, ba-ra-hún-da...
Cuando la vocal tónica es la abierta, se coloca sobre ella la tilde, toda vez que se trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en n: lié, Sión, truhán...
La tilde en las palabras compuestas
- si la palabra compuesta procede de la unión de dos palabras simples, sólo lleva tilde la última componente si a la palabra compuesta le corresponde llevarla: contrapié, decimoséptimo, cortafríos, radiocomunicación... (pierde su tilde siempre la primera componente de la misma aunque la llevara cuando era simple: asimismo, decimoséptimo, tiovivo...).
- si las palabras se unen mediante guión (conservando la primera invariante la terminación masculina singular), cada vocablo conserva su tilde si ya la tenía previamente: físico-químico, anglo-soviético...
- en el caso de los adverbios de modo formados mediante la adición del sufijo -mente (que tienen en realidad dos acentos), se mantiene la tilde del adjetivo que origina el adverbio si ya la tenía: ágil-mente, rápida-mente...
- cuando a una forma verbal que ya tenía tilde se le añaden uno o varios pronombres, la tilde se mantiene: dé-me, movió-se...
- si al reunir una forma verbal que no tiene tilde con uno o varios pronombres resulta una palabra esdrújula o sobreesdrújula, debemos ponerla: vámonos (de vamos), dáselo (de da), entrégaselo (de entrega) ...
Acentuaciones dobles
- poseen doble acentuación las siguientes palabras. Se recomienda la forma de la primera columna:
alveolo alvéolo chófer chofer conclave cónclave dinamo dínamo fútbol futbol gladíolo gladiolo medula médula olimpiada olimpíada omóplato omoplato ósmosis osmosis pabilo pábilo pentagrama pentágrama período periodo reuma reúma - palabras terminadas en -iaco/-íaco (y sus correspondientes femeninos). La primera es preferible:
austriaco austríaco policiaco policíaco Zodiaco Zodíaco amoniaco amoníaco cardiaco cardíaco - hay también doble acentuación en los presentes de indicativo de algunos verbos. Se indica, como de costumbre, la pronunciación recomendada en primer lugar (sólo se indica la primera persona):
afilio afilío auxilio auxilío concilio concilío expatrio expatrío glorio glorío vanaglorio vanaglorío extasío extasio
Acentuaciones incorrectas
- incluyo aquí una serie de palabras que se acentúan de dos formas diferentes, aunque la Real Academia sólo considera como correcta una de ellas. Honestamente, considero que el uso ha conferido carta de naturaleza a muchas de las acentuaciones no reconocidas por la Academia. De todas formas, ahí van (en la primera columna coloco la forma correcta, y en la segunda la incorrecta):
expedito expédito libido líbido prístino pristino intervalo intérvalo Mondariz Mondáriz Trevélez Trévelez Nobel Nóbel accésit áccesit cenit cénit coctel cóctel elite élite fútil futil táctil tactil Sáhara Sahara méster mester - los verbos cuyo infinitivo termina en -cuar o -guar llevan diptongo en la sílaba final. Por tanto, del verbo evacuar la conjugación da e-va-cuo y no e-va-cú-o. Las únicas excepciones a esta regla son los verbos licuar y promiscuar, que aunque con diptongo en el infinitivo, producen hiatos en la conjugación (aquí sí que es válido li-cú-o).
El resto verbos que terminan en -uar, aún llevando diptongo en la sílaba final, producen hiatos en la conjugación y se dirá ha-bi-tú-o y no ha-bi-tuo.
Otras consideraciones
- las letras mayúsculas deben llevar tilde siempre que les corresponda. Así lo determinan las Nuevas Normas de Prosodia y Ortografía, el texto normativo publicado por la RAE en 1959 y que constituye la base de la Ortografía. Es cierto, no obstante, que en el Esbozo de una nueva Gramática de la Lengua Española, texto no normativo de 1974, se rebaja la norma a una recomendación.
- las formas verbales fue, fui, vio y dio no llevan tilde por tratarse de monosílabos. Aunque antiguamente sí la llevaban, las últimas normas ortográficas de la RAE (1959) corrigen esta excepción.
- la conjunción o lleva únicamente tilde cuando enlaza números (siempre que se escriban con cifra, no con letra).
- las palabras latinas que se han incorporado al castellano colocan su tilde según las reglas generales (vademécum, currículum, accésit...).
- las palabras y nombres propios de otros idiomas conservan su grafía original, si en estos idiomas se escriban en alfabeto latino. Podrán acentuarse siguiendo las normas españoles si así lo permiten su pronunciación y grafía originales: Wagner o Wágner.
- si se trata de nombres geográficos, se sigue la norma anterior salvo que se haya españolizado el término, en cuyo caso se acentúan según las reglas generales (lo que se conoce por exónimos, como París, Aquisgrán, Milán, Lérida...).
Advertencias
Las presentes reglas son, según mis conocimientos, básicamente correctas. No obstante, entre las diferentes excepciones, así como entre las palabras con acentuaciones incorrectas, pudiera haber alguna inconsistencia o error. Cualquier aspecto concreto debería ser consultado en una ortografía o diccionario antes de ser tomado como cierto. El autor declina toda responsabilidad por faltas de ortografía cometidas en estricto cumplimiento de las reglas aquí enumeradas.Esta página sigue la especificación HTML 3.2 y su visualización ha sido verificada utilizando Netscape Navigator 3.0* y Netscape Communicator 4.0* en plataforma Windows de 32 bits y Linux. El autor declina expresamente cualquier responsabilidad sobre efectos extraños producidos por la visualización con otro navegador, así como sobre las posibilidades de exportación de este documento a otros formatos.
La versión en formato Word ha sido realizada utilizando el conversor que viene integrado en dicho procesador de textos. El autor declina toda responsabilidad sobre el resultado. Cualquier queja puede ser dirigida a Bill Gates o al responsable local de Microsoft.
La presente página es © 1996-1998 por Miguel Ángel Monjas Llorente (mmonjas@eunet.es). Todos los derechos reservados.
Esta página (su formato SGML-HTML) no puede ser vendida en ningún tipo de medio electrónico o físico, incluyendo, pero sin estar limitado a, CD-ROM o impreso en papel, sin la autorización explícita y por escrito de Miguel Ángel Monjas Llorente. Se permite su uso y reproducción con finalidades no comerciales siempre que se mantenga la autoría del texto.
© 1996-1998 Miguel Ángel Monjas Llorente (mmonjas@eunet.es)
FMI: la historia se repite.
por Damien Millet- Eric Toussaint
3 de julio de 2007
Al contrario del penoso episodio Wolfowitz, bastante prolongado ya que el ex número dos del Pentágono, cogido en flagrante delito de nepotismo, se pegó a su poltrona de presidente del Banco Mundial, la dimisión del director general del Fondo Monetario Internacional (FMI),
Rodrigo Rato, dos años antes de la finalización de su mandato, constituye una sorpresa. Por otra parte, su nombramiento en el 2004 también fue una sorpresa, sólo algunos días después de la derrota electoral del gobierno de José María Aznar, al cual Rodrigo Rato pertenecía. Como si un rechazo popular pudiera abrir las puertas de la dirección de una de las más grandes instituciones multilaterales.
Decididamente, este puesto se parece cada vez más a un sillón eyectable que el mismo piloto no duda en accionar. Ya en el 2004, el alemán Horst Köhler sorprendió al mundo económico al presentar la dimisión a su cargo del FMI para asumir la presidencia de la República Federal de Alemania. En el 2000, la partida del francés Michel Camdessus fue más bien la consecuencia de la grave crisis del sudeste asiático; hay que recordar que la acción del FMI, que había acudido en ayuda de los acreedores que habían realizado inversiones azarosas, imponiendo medidas económicas que llevaron al desempleo a más de 20 millones de personas, era fuertemente cuestionada.
No hagamos comentarios sobre las razones personales avanzadas por Rodrigo Rato para justificar su partida, anunciada para el otoño próximo. Pero nos vemos obligados a constatar que varios expedientes delicados para el FMI plantean actualmente graves preocupaciones a una institución que atraviesa, por otro lado, una grave crisis de legitimidad.
La reforma de las cuotas-parte se hunde. Según el proyecto preparado por Rodrigo Rato, cuatro países (China, Turquía, México, y Corea del Sur) deben aumentar su cuota-parte en varios décimos de punto, en el seno del FMI. Aunque en esto no haya nada que pueda realmente modificar la relación de fuerzas, en la actualidad favorable a las grandes potencias, el proyecto no avanza.
El cuestionamiento del FMI aumenta. Los movimientos altermundialistas, como el CADTM, reclaman desde hace años la abolición del FMI y su reemplazo por una institución con objetivos radicalmente diferentes, centrada en la garantía de los derechos humanos fundamentales. Pero, cada vez más gobiernos tratan de desembarazarse de la opresiva tutela del FMI. Venezuela anunció en abril 2007 que se retiraba del FMI. En diciembre de 2005, Brasil y Argentina reembolsaron de una sola vez todo lo que le debían. Otros, como Indonesia, Filipinas o Uruguay, siguieron esta vía, con lo que privaron al FMI de sus principales clientes.
Esto tiene consecuencias en la financiación del FMI, ya que un reembolso anticipado implica una gran disminución en los intereses a cobrar. Hete aquí por qué en enero de 2007 un comité de expertos encargado de estudiar la cuestión recomendó la venta de 400 toneladas de oro del FMI (de un total superior a las 3.200 toneladas). Pero Estados Unidos siempre se negó a que se efectuaran estas ventas. Así mismo, una reunión prevista a este efecto acaba de ser pospuesta un mes, aportando la prueba de que en este ámbito, tampoco las cosas marchan bien.
A pedido de Estados Unidos, nervioso porque el yuan está subvaluado, lo
que favorece las exportaciones chinas y aumenta el déficit comercial estadounidense, el FMI acaba de agregar una nueva cuerda a su arco, que está en un estado lamentable: la vigilancia de los tipos de cambio de las monedas. Pero los dirigentes chinos hacen oídos sordos y montan en cólera por este tema contra el FMI, precisamente acusado de ser un instrumento en manos del gobierno de Bush.
Actualmente hay un gran riesgo que nos repitan, una vez más, la misma cantinela: los dirigentes europeos aceptaron la sustitución de Paul Wolfowitz por Robert Zoellick a la cabeza del Banco Mundial a cambio de la garantía de que Europa podrá continuar nombrando al director del FMI. ¡Cómo es posible que este sistema inadmisible de doble cooptación euro-estadounidense pueda aún continuar?
El destino es a veces cruel en este fin de junio de 2007: el director general del FMI dimite mientras que el nuevo presidente del Banco Mundial esta a punto de asumir su puesto, haciendo visible dos instituciones que han perdido el Norte, más preocupadas por sí mismas que por los asuntos del mundo; al mismo tiempo, seis países de Latinoamérica (Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador, Brasil y Paraguay) lanzan el Banco del Sur, encargado de promover a escala regional una lógica radicalmente distinta de la -particularmente brutal y mortífera- impuesta por el FMI y el Banco Mundial desde hace décadas.
El mismo día, el informe sobre la riqueza del mundo, publicado por las sociedades Merrill Lynch y Cap Gemini, muestra que el número de millonarios en dólares en el mundo creció hasta 9,5 millones de personas, un aumento del 8,3 % en un año. El patrimonio acumulado de estos millonarios supera los 37 billones de dólares, o sea, más de doce veces la deuda exterior de todos los países en desarrollo. Al mimo tiempo, las poblaciones pobres se hunden en la miseria, particularmente fragilizadas por el fuerte aumento del precio de los cereales en los mercados mundiales. La producción cerealera -en particular del maíz- se dirige cada vez más hacia la fabricación de agrocombustibles para los países más industrializados, lo que conlleva el riesgo de producir crisis alimentarias graves en los países del Sur de aquí a pocos meses.
Hay que acabar con este modelo económico que sólo tiene éxito en hacer más ricos a los ricos y más poderosos a los poderosos. Hay que acabar con este modelo económico que fracasó, porque es el terreno donde se desarrolla la deuda, la pobreza y la corrupción. Como el Banco Mundial, el FMI fue uno de los principales promotores y soporta una pesada carga de responsabilidad. El barco cabecea peligrosamente. El año 2007 es ya un annus horribilis para los partidarios de la mundialización neoliberal. Las movilizaciones populares en todo el mundo podrán hacer los años venideros más terribles todavía.
Damien Millet, presidente del CADTM-Francia (Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, www.cadtm.org), autor de África sin deuda, Icaria, Barcelona, 2007.
Éric Toussaint, presidente del CADTM-Bélgica, autor de Banco Mundial. El golpe de Estado permanente, El Viejo Topo, Mataró, 2007.
Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), www.cadtm.org
domingo, julio 29, 2007
Sistema lumpen

Una cuestión que suele causar gran indignación a una amplia fracción de nuestra sociedad es la elevada cantidad de hijos que tienen las familias lumpen (pobres). Antes de abordar la cuestión esencial de este artículo debemos recordar que, según Marx, los lumpen son personas que han quedado fuera del proceso de producción capitalista, sin grandes perspectivas de ser reincorporados a él.
Cabe preguntarnos por qué es que los lumpen tienen tantos hijos. Creo que una generalización conduciría necesariamente a un error, puesto que evidentemene para cada familia pesarán razones distintas y sus miembros desarrollarán una forma distinta de relacionarse entre sí. No obstante, me parece incierto el planteo de que carezca de lógica o que sólo se deba al bajo nivel de educación. En los siguientes párrafos voy a sugerir una posible razón para tener tantos hijos, ésta seguramente no reflejará lo que pasa en todos los casos, pero seguramente sí a varios.
Cuando el jefe de familia se queda en su casa sin trabajar, ni siquiera mendigar, es decir, sin producir ingreso alguno, entonces es evidente que vive de lo que produce otra persona. De los niños que vemos a diario mendigando, algunos volverán a sus casas con el dinero obtenido y se lo entregarán a su padre, éste usará ese dinero para adquirir alimentos para sus hijos. Lo decisivo de este proceso es la existencia de un plusvalor (una diferencia) entre el valor de lo que el hijo produce y lo que el padre gasta para alimentarlo, éste será apropiado por el padre. Obviamente, cuantos más hijos haya mayor será la suma de dinero que le quedará al padre.
Este proceso guarda algún grado de similitud con la explotación capitalista sobre la fuerza de trabajo, no obstante es necesario describir algunas diferencias esenciales:
1° Resulta obvio que no porque el padre se apropie de este pequeño plusvalor deja de ser pobre
2° En este proceso no se produce la llamada „acumulación de capital“, sencillamente porque el plusvalor es tan pequeño que apenas alcanza para cubrir el costo de vida del padre.
3° El trabajador en un sistema de producción capitalista es „formalmente libre“, es decir que, si bien no puede evitar el hecho de tener que trabajar para alguien, puede elegir para quién trabajar. El hijo en este tipo de familia no es ni siquiera „formalmente libre“ puesto que no puede cambiar de familia, por lo tanto en este aspecto su figura se asemeja más a la de un trabajador de las sociedades esclavistas.
Hechas estas aclaraciones agregaré lo siguiente: este sistema posee la capacidad de reproducirse de una generación a otra. Ya decía Perón: „las ideas vencen al tiempo“; bueno pues en este caso sería más bien: „la pobreza vence al tiempo“. Supongamos que nos encontramos en el período 1 (T1), tenemos al padre X1 y a sus hijos explotados Y1, Y2, Y3, Y4, Y5. Luego tendremos el período T2, el padre X1 ya habrá fallecido, pero en su lugar tendremos a sus 5 hijos que ahora se convirtieron en padres X1, X2, X3, X4, X5. Algunos de sus hijos repetirán el proceso lo cual conduce a que cada vez más personas se encuentren dentro de esta dinámica, además del hecho de que habrá cada vez más lumpen. Es una multiplicación natural de la cantidad de pobres, a la que obviamente se suman los nuevos pobres que nuestra sociedad va creando.
Voy cerrar este artículo recordándoles que no todos se manejarán de esta manera, pero que los padres de estas familias lumpen no son ni locos ni idiotas, poseen una lógica propia que, para el caso descrito, es tan perversa y similar a la de la explotación capitalista que sorprende ver a la gente „bien“ horrizándose de lo que hacen los lumpen, cuando ellos mismos también se apropian del trabajo ajeno.
miércoles, julio 11, 2007
sábado, julio 07, 2007
martes, julio 03, 2007
viernes, junio 29, 2007
viernes, junio 22, 2007
Entrevista a Michael Moore sobre SiCKO
Un buen artículo que encontré en el sitio
RebeliónTraducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
Una hora con Michael Moore sobre “SiCKO”, su viaje a Cuba con trabajadores de rescate del 11-S, la eliminación de compañías privadas de atención sanitaria y los lazos de Clinton con compañías de seguros: “Están metidas en sus bolsillos y ella en los de las aseguradoras.”
El cineasta galardonado con el Oscar, Michael Moore se reúne con Democracy Now! antes del estreno de su nueva película “SiCKO.” La cinta es una ferviente acusación contra el sistema de salud de EE.UU. No se concentra en los más de 40 millones que no tienen previsión sanitaria, sino en los 250 millones que la tienen – muchos de los cuales son abandonados precisamente por el servicio de salud por el que han pagado durante décadas. “Los dejan hacer lo que les da gana,” dijo Moore hablando de las compañías de seguros sanitarios. “Cobran lo que quieren. No hay control gubernamental, y francamente no arreglaremos nuestro sistema hasta que eliminemos esas compañías privadas de seguro.”
TRASCRIPCIÓN NO EDITADA
AMY GOODMAN: Michael Moore entró en acción. El miércoles, el cineasta ganador del Oscar testificará en el Congreso. Luego va a Nuevo Hampshire para cuestionar a los candidatos presidenciales – demócratas y republicanos – en cuanto al sistema de previsión sanitaria de la nación.
¡Oh!, y su último documental, “SiCKO,” va a ser estrenado esta semana en miles de cines. La película es una ferviente acusación contra el sistema de salud de EE.UU. No se concentra en los más de 40 millones que no tienen previsión sanitaria, sino en los 250 millones que la tienen – muchos de los cuales son abandonados precisamente por el servicio sanitario por el que han pagado durante décadas.
Ayer me senté junto con Michael Moore en el Tribeca Cinema aquí en Nueva York, después de una proyección preliminar para los trabajadores del 11-S que se enfermaron después de trabajar en el entorno tóxico de Campo Cero. Luego realizó un evento de recolección de fondos para el Centro por la Justicia y la Democracia, un grupo de reforma de injusticias. Comencé preguntándole lo que le inspiró a hacer la película.
MICHAEL MOORE: Bueno, en realidad – tuve un programa en la televisión en los años noventa
llamado “TV Nation,” y un día simplemente pensé que sería interesante realizar una competencia. Así que enviamos camarógrafos a una sala de primeros auxilios en Fort Lauderdale, otro equipo a una en Toronto, y otro a una en La Habana. Y cada equipo debía esperar hasta que alguien llegara con un brazo o una pierna quebrada. Y entonces iban a seguir a esa persona a través del sistema y ver la calidad del cuidado, con qué rapidez se realizaba y lo económico que era. Y convencí a Bob Costas y a Ahmad Rashad, locutores de programas deportivos, para que realizaran la descripción de lo que pasaba en el instante, lo que llamamos, la Olimpíada de la Salud. Y así, fue una carrera entre EE.UU., Canadá y Cuba. Y para decirlo con pocas palabras, Cuba ganó. Tuvieron la atención más rápida, el mejor cuidado, y no costó nada.
Esa semana entregamos el show a NBC, y recibimos un llamado del censor. No lo llaman “el censor,” lo llaman Estándares y Prácticas. Y así, esa mujer nos llama. Es la jefa de Estándares y Prácticas – la doctora Algo. No me acuerdo – realmente decía doctora antes de su nombre, pero no me acuerdo de su apellido. Pero ella llama, y me dice: “Mike, Cuba no puede ganar.” Yo digo: “¿Qué?” “Cuba no puede ganar.” “Bueno, ellos ganaron. ¿Qué quiere decir conque no pueden ganar? Ellos ganaron.” “No, no podemos decir eso en NBC. No podemos decir que Cuba ganó.” “Bueno, sí ¡pero ellos ganaron! Aseguraron la atención más rápida. Fueron los más baratos. Y el paciente quedó contento, y le arreglaron el hueso.” “No, eso va contra nuestras regulaciones.” Yo le dije: “¡Oh!, bueno, no lo voy a cambiar.”
Bueno, lo cambiaron. Lo cambiaron. Dos días después, cuando lo transmitieron, lo cambiaron para que Canadá ganara. Y Canadá no ganó. Canadá casi ganó, pero cobraron al sujeto 15 dólares por unas muletas a la salida. Así que hasta hoy me fastidia que cualquiera que haya visto ese episodio, sabes, donde decía: “y Canadá ganó la Olimpíada de la Salud,” y en realidad fue Cuba, pero eso no se podía decir en NBC, porque sólo Dios sabe lo que podría ocurrir.
Así, en todo caso, entonces me puse a pensar por primera vez en ese tema, y luego cuando tuve mi próximo show, “The Awful Truth” [La terrible verdad], seguimos a un tipo que tenía seguro de salud, pero su compañía de seguro sanitario no aprobó la operación que necesitaba, que podía salvar su vida. Así que llevamos al individuo a la central de Humana, la HMO [Organización de Mantenimiento de la Salud) en Louisville, Kentucky; lo llevé allí a ver a los ejecutivos. Nos pusieron de patitas en la calle. Así que salimos al césped y celebramos el funeral del hombre, con él presente. Llevamos a un cura, y un ataúd y portadores del féretro, con gaitas y, ya sabes, “Sublime Gracia” y todo el aparato. Y los ejecutivos lo miraban desde el piso superior y se horrorizaron que fuera a ser transmitido por la televisión nacional. Tres días después, llamaron y le dijeron al tipo: “Vamos a aprobar la operación.” Y el hombre sigue vivo.
Y yo pensé en aquel entonces, vaya, sabes, cosa de diez minutos, y salvamos la vida de un tipo; ¿qué podríamos alcanzar si lo hiciéramos en una película de dos horas? Y así, fue como la génesis de esto, aunque la película no terminó por ser una serie de historias sobre, sabes, salvar vidas individuales, porque a medida que me metía en esto, me di cuenta de que existe una historia mucho, sabes, mucho más grande que hablar del sistema en sí.
AMY GOODMAN: Bueno, cuéntanos de los trabajadores del 11-S y cómo te involucraste con toda esa gente que se enfermó. Acabamos de salir de una de las primeras proyecciones antes del estreno de la película, con trabajadores del 11-S que están enfermos.
MICHAEL MOORE: Exactamente. Bueno, como sabes, aquellos de nosotros que en Nueva York, donde desde el 11-S, muchos de esos trabajadores que acudieron corriendo a ayudar el 11-S que no eran empleados de la ciudad ni del Estado, que eran simplemente voluntarios – quiero decir, algunos cruzaron desde Nueva Jersey y vinieron y ayudaron... Eran tal vez bomberos voluntarios de Nueva Jersey, algunos eran voluntarios de EMT [medicina de emergencia], y fueron a ayudar. Algunos se quedaron durante meses en el esfuerzo de recuperación. Y los afectaron todas esas enfermedades, enfermedades respiratorias y cosas semejantes, de respirar, de todo, sabes – mientras la EPA [Agencia Estadounidense de Protección Ambiental] decía, Giuliani decía, todo va bien. Sabes: vayan y respiren tranquilos. En realidad, como sabemos ahora, fue muy tóxico allí. Y cientos, tal vez incluso miles, han sufrido como resultado de la toxicidad en el aire de entonces.
Y luego, para descubrir que nuestro propio gobierno y todos esos fondos del 11-S no suministran ninguna ayuda para esos voluntarios, porque no eran empleados de la ciudad. Así han estado sufriendo todas esas enfermedades – y algunos de ellos sin ver siquiera a un médico o no pueden permitirse las operaciones o las cosas que necesitan, las medicinas que necesitan, porque no tienen seguro médico. Y ahora no pueden trabajar, así que están discapacitados, y tienen que pasar por toda un papeleo para tratar de conseguir Medicaid [un programa que brinda atención médica a algunos individuos y familias con ingresos y recursos escasos]. Es sólo – quiero decir, da pena ver que los hagan pasar por un trámite tras el otro. Y así, llegamos a conocer a algunos.
Y al mismo tiempo, vi ese asunto en C-SPAN [cadena de cable que transmite los eventos del Congreso, la Casa Blanca y otras agencias federales], cuando el senador Frist fue a Guantánamo, porque querían mostrar cómo, sabes, damos buen cuidado a los detenidos, sabes, que todos reciben un tratamiento de prisioneros de la mejor categoría. Y una de las cosas sobre las que quería decir algo – Mr. Frist – era lo buena que era la atención sanitaria –
AMY GOODMAN: El doctor Frist.
MICHAEL MOORE: Sí, perdóname, el doctor Frist. Un doctor más. Entonces presentó esa lista, sabes – están todos los colonoscopios que hemos estado haciendo, sabes. Y, por cierto, lo primero que pensé cuando escuché eso, pensé: “¿colonoscopios?
Mira, la mayor parte de esos detenidos tienen veinte o treinta años. Sabes, realmente – no necesitas que te hagan un colonoscopio hasta que tengas cincuenta.” Así que esa debería haber sido una primera clave de que algo iba mal en Guantánamo. Pero él tiene toda esa lista, Amy, de cuántas limpiezas de dientes les han hecho a los detenidos, cuántos empastes de las raíces. Dan consejos de nutrición.
AMY GOODMAN: ¿Hablan de la alimentación forzada de prisioneros en huelga de hambre?
MICHAEL MOORE: Sí, bueno, por cierto. Es lo que llaman “consejos de nutrición.” Y así, lo convirtió en parte de esa gran cosa, sabes, sobre el maravilloso trato que reciben allí, y que no nos debiéramos preocupar para nada por ellos. Bueno por cierto, una ironía se suma a la otra, sabes. Y pensé, bueno, aquí tenemos a los trabajadores de rescate del 11-S que no pueden conseguir ninguna atención sanitaria. Ahí los tenemos pregonando cómo tienen atención sanitaria universal, atención dental, atención a la vista, consejos de nutrición, para los detenidos. Y pensé, bueno, ¿por qué no llevamos a nuestros trabajadores del 11-S a Guantánamo y vemos si podemos conseguir una parte de esa atención sanitaria gratuita de la que se vanaglorian tanto? Y así, esencialmente, cuando ves la película – no quiero revelarlo todo – pero es esencialmente lo que vamos a hacer.
AMY GOODMAN: ¿Cómo llegaron allí?
MICHAEL MOORE: ¡Caramba! Quisiera podértelo decir. Sabes, ahora el gobierno de Bush me está investigando por ese viaje que hice: dicen que fuimos a Cuba, pero mi punto es, no, íbamos a la Bahía de Guantánamo, que ustedes pretenden que es suelo estadounidense, así que en realidad nunca abandonamos EE.UU. Quiero decir, salimos de Miami en el barco, y terminamos en la Bahía de Guantánamo, que ustedes reivindican como aguas
estadounidenses. Y así – pero, desde luego, sabes, terminamos entonces, en la verdadera nación de Cuba. Y verás en la película el maravilloso tratamiento que los trabajadores del 11-S y los otros que llevé recibieron de los doctores cubanos y del sistema de atención sanitaria cubano. Pero, ahora me están investigando.
Y quiero decir, tú has estado allá. ¿Has recibido alguna vez esa carta que amenaza con una acción civil y penal en contra tuya? O –
AMY GOODMAN: No la recibí.
MICHAEL MOORE: Sí ¿ves? Tú eres Amy Goodman. Deberías recibir la primera carta. ¿Por qué me escogen a mí? En todo caso, así es, me encuentro en medio de esto, así que no debo realmente – no quiero decir públicamente todavía cómo llegamos realmente allá, pero realmente tenemos un barco en la película, ves, y estamos realmente en la Bahía de Guantánamo. Y probablemente nunca has visto a alguien que haya realmente navegado a la Bahía de Guantánamo. Cuando veas la película, lo verás, sabes, por primera vez. Y, sabes, yo soy el capitán.
AMY GOODMAN: ¿Temías a las minas o lo que pensabas que podrían ser minas?
MICHAEL MOORE: Sí. En realidad, tenía más miedo de lo que nos apuntaba desde la torre de vigilancia del lado estadounidense de esa línea de demarcación que hay en la bahía. Y tengo que decir – quiero decirte – pienso que esto lo puedo decir – el gobierno cubano no estaba exactamente contento con mi idea de navegar a la Bahía de Guantánamo, porque no querían un incidente que provocara a los estadounidenses o les diera una excusa para hacer algo contra Cuba. Y especialmente porque era yo, sabes, los cubanos perciben que Mr. Bush no me quiere mucho, y ahí llego, pellizcándoles la nariz en Guantánamo, y podía pasar cualquier cosa. Así que realmente tuvimos que hablar mucho con los cubanos para convencerlos de que permitieran que utilizáramos sus aguas para acercarnos a las aguas estadounidenses allí en la bahía.
AMY GOODMAN: ¿Está minada esa área?
MICHAEL MOORE: Bueno, es lo que dicen, sí. Sí, sí. Bueno, creen que los estadounidenses la han minado, sabes, para que ningún cubano pueda entrar. No sé lo que los cubanos –
AMY GOODMAN: ¿Cubanos que tratarían de meterse en Guantánamo a la prisión?
MICHAEL MOORE: Entrar furtivamente, sí. ¡Eh! no me pidas que explique las acciones de los militares estadounidenses. Yo, sabes – no sé qué los cubanos – no me gusta decirlo, pero, ya sabes, cuando estuvimos allí, no parece que haya una inmensa fuerza de defensa cubana, si los estadounidenses decidieran invadir realmente de nuevo, por lo menos por esa ruta. Pero estoy seguro de que tienen algo planeado si los estadounidenses llegaran a hacerlo.
AMY GOODMAN: Los trabajadores de emergencia que llevaste a Cuba; habla del sistema de atención sanitaria en ese país.
MICHAEL MOORE: Bueno, ya sabes, cuando dicen que hay un doctor en cada manzana, no es un cliché. Quiero decir, están realmente – Cuba, por persona, tiene tantos doctores más que nosotros. Sabes, ha habido una escasez de doctores en EE.UU. durante mucho tiempo, y ha sido en gran parte porque la AMA [Asociación Médica de EE.UU.] no quiere que haya más estudiantes en las escuelas de medicina, porque creen que si mantienen bajo el número de doctores, esos doctores reciben más dinero, a diferencia de si tuviéramos un montón de doctores, tendrían que repartir un poco más el pastel, así que...
Pero los doctores cubanos, el sistema de atención sanitaria cubano, me impresionaron mucho. Toda la gente que llevamos allá estaba extremadamente contenta con el tratamiento que recibieron. Pero se concentran mucho en la prevención y, porque lo hacen, terminan sin tener que gastar un montón de dinero en su atención sanitaria. No tienen el dinero necesario. Es un país muy pobre, como sabes. Y me impresionó mucho. Y, sabes, con lo poco que tienen para utilizarlo en su sistema de atención sanitaria, terminan viviendo más que nosotros. Tienen una tasa inferior de mortalidad infantil que nosotros. En una serie de aspectos, están igual o mejor que nosotros.
AMY GOODMAN: Pregunté a Michael sobre el hecho de que EE.UU. esté al nivel treinta y siete del mundo por la calidad de su atención sanitaria.
MICHAEL MOORE: Sí. Estamos detrás de Costa Rica, pero mejor que Eslovenia. Y es según la Organización Mundial de la Salud. Es bastante patético que el país más rico del mundo esté en el lugar treinta y siete.
AMY GOODMAN: Michael Moore, analizas tres – en realidad cuatro – sitios: Francia, Gran Bretaña, Cuba, en los que has estado, y luego vas a visitar a tus parientes en Canadá.
MICHAEL MOORE: Sí.
AMY GOODMAN: Hable de esos sitios y lo que tiene cada cual. Uno habla con, por ejemplo, Tony Benn, el parlamentario, en Gran Bretaña. Hablé de lo que tienen y cómo se ha originado. Luego hablaremos de cómo obtuvimos lo que tenemos aquí.
MICHAEL MOORE: Bien. Bueno, los canadienses, tienen un excelente sistema que cubre a todos, y la gente allá está muy contenta con él. Básicamente, no pagas por nada. Escoges a tu propio doctor. Si tienes que ir al hospital, escoges tu propio hospital. Hay libertad de elección. Y, sabes, oyes a los críticos del sistema canadiense en este país que hablan de que: “¡Oh!, los canadienses, tienes que hacer cola, sabes, antes de que te cambien una rodilla, o tienes que esperar una cantidad x de semanas, sabes, cuando en EE.UU. no tienes que esperar.” Sabes, cuando oigo eso, pienso, bueno, es lo que haces cuando tienes que compartir el pastel. A veces tienes que esperar. Es como, supongo que no forma parte de nuestra mentalidad de estadounidenses: esperar. Sabes: ¡dámelo ahora mismo! Bueno, sabes, a veces, cuando tú – como dije, cuando estás compartiendo el pastel, obtienes la primera tajada, no tienes que esperar; a veces te toca la tercera tajada; a veces te toca la última. Pero lo importante que hay que recordar es que todos reciben una tajada. Las cosas no son así en este país.
Ahora, el sistema británico es realmente de propiedad del gobierno, en el sentido de que el gobierno es dueño y dirige los hospitales, el gobierno emplea a los doctores. Y así, trabajan para el gobierno, así que es un programa de propiedad, dirigido y controlado por el gobierno en Gran Bretaña. Y de nuevo, sabes, todo es gratis. Y ves los hospitales en la película. La gente está contenta con el sistema. Y, sabes, si conoces a alguien que alguna vez haya viajado a esos países, que han tenido la experiencia de tener que ir a un hospital canadiense o un hospital británico – quiero decir, como lo dice una mujer en la película: pensó que iba a ser algo deslucido, horrible – como salido de una novela de Dickens o de la antigua Unión Soviética o algo. Y fue, y resultó ser: “¡Guay! ¡Esto es increíble!”
Francia, sin embargo, es probablemente, si no lo mejor, cerca de lo mejor que vimos.
AMY GOODMAN: Siguiendo con Gran Bretaña, quisiera transmitir un clip.
MICHAEL MOORE: Este señor quebró su tobillo. ¿Cuánto le costaría? Le pasarán una tremenda factura cuando esté listo ¿verdad?
TRABAJADOR ADMINISTRATIVO DEL HOSPITAL DEL SERVICIO NACIONAL DE SALUD [NHS]: Aquí no. Todo es simplemente gratuito.
MICHAEL MOORE: Le estoy preguntando por los costos del hospital, y usted se ríe. Aunque tenga seguro, tiene que haber una factura en algún momento.
¿Cuánto le cobraron por ese bebé?
PADRE RECIENTE: No, no, no. Todo lo paga el NHS.
MADRE RECIENTE: Esto es el NHS.
PADRE RECIENTE: Esto no es EE.UU.
MICHAEL MOORE: Así que aquí viene la gente a pagar su factura cuando termina su estadía en el hospital.
CAJERO DEL NHS: No, esto es el hospital del NHS, así que no pagas una factura.
MICHAEL MOORE: ¿Por qué dice ‘cajero’ aquí si la gente no tiene que pagar una factura?
TRABAJADOR ADMINISTRATIVO DEL HOSPITAL DEL NHS: ... Sólo significa que aquí te devuelven tus gastos de transporte.
MICHAEL MOORE: Así que en los hospitales británicos, en lugar de que el dinero entre por la ventanilla del cajero, el dinero sale.
MICHAEL MOORE: Sí, me miran como si viniera de Marte cuando les pregunto a los británicos, cuánto pagaron por esto, aquello o cualquier cosa.
AMY GOODMAN: Estamos hablando con Michael Moore. Hablemos sobre cómo llegamos al sistema que tenemos en este país.
MICHAEL MOORE: Bueno, sabes, mi abuelo realmente fue un médico de campo. Venía de Canadá. Fue a la escuela de medicina a fines del Siglo XIX. En aquel entonces duraba un año. Ya sabes, en cierto modo es lo que sabían entonces. Podían enseñarlo en un año. Y así, la pequeña aldea en la que, sabes, crecí, porque mi mamá era de allí, también porque él estaba allí, sabes, le pagaban con huevos y leche y pollos, y cosas así. No lo hacía para ganar mucho dinero. No ganaban mucho dinero entonces. Vivían bien – era el doctor local – pero no eran los ricos de la comunidad.
Nos alejamos del concepto de tratar a la gente porque era lo que había que hacer. Las monjas dirigían el hospital en el que yo nací. Las monjas no lo hacían para hacer beneficios e invertir en Wall Street. Sabes, quiero decir, lo hacían porque pensaban que era su deber servir a Dios y servir a la humanidad abriendo hospitales y asistiendo en los partos. Ahora estamos muy lejos de eso. En algún momento dejamos que los beneficios y la codicia entraran en el juego.
Y en la película, fijo una cierta fecha en la que realmente comenzaron las HMO [prepagas privadas]. Y realmente tuve mucha suerte. Tenía a un investigador de veintitrés años en mi oficina, que trabajó en la película; que en realidad era alguien que creo que fue recomendado por Jeremy Scahill, de modo que hay una conexión con Democracy Now! con ese momento en la película. Pero él encontró esa cinta de Watergate – no tiene nada que ver con Watergate, es una de las cintas de Nixon – en los Archivos, los Archivos Nacionales, donde Nixon y Ehrlichman discuten si apoyar o no este concepto de las HMO, y Ehrlichman le dice a Nixon: “Vas a adorar esto, porque es empresa privada. No es como algo gratuito.” Nixon dice: “¡Oh!, me gusta eso. Cuéntame.” Y Ehrlichman agrega: “Bueno, esto va a funcionar como sigue, esas HMO. Van a ganar más dinero suministrando menos atención. Mientras menos atención les den, a los pacientes, más dinero gana la compañía.” Nixon dice: “¡Oh! ¡No está mal!” Y es todo lo que está en la cinta.
AMY GOODMAN: Y hablan de Kaiser Permanente
MICHAEL MOORE: Sí.
AMY GOODMAN: Y Nixon dice que vio a Kaiser.
MICHAEL MOORE: Sí, sí. Edgar Kaiser.
AMY GOODMAN: Lo hizo venir para que lo explicara.
MICHAEL MOORE: Sí, lo llevó para que explicara todo el asunto y todo – cómo funcionaría el plan. Y Ehrlichman y Nixon se frotan las manos, y dicen: “¡Oh! ¡Esto es tremendo! Y el día siguiente, Nixon anuncia su nuevo programa de atención sanitaria que, desde luego, va a incluir esas HMO que Kaiser Permanente quería que fueran incluidas. Y ahí empieza. Y todo está en la película. Y así, cuando él – cuando George me lo trajo por primera vez, pensé: “Muchacho ¿llevan todos los caminos a Nixon?” Quiero decir, le echamos la culpa a Nixon por muchas cosas ¿pero también por las HMO? Quiero decir ¿es el culpable en última instancia por nuestro lío actual de beneficios y codicia de nuestros días? Y la respuesta es positiva.
Y estas compañías de seguros de salud son – son apenas – son los Halliburtons de la industria sanitaria. Quiero decir, realmente – hacen lo que les da la gana. Cobran lo que quieren. No hay control gubernamental. Y francamente, no arreglaremos realmente nuestro sistema hasta que eliminemos a esas compañías privadas de seguro. Quiero decir literalmente que tienen que ser eliminadas. No se puede permitir que existan en este país.
AMY GOODMAN: Habla del estadounidense que ‘dio el dedo’ a su compañía de seguro de salud – Quiero decir, les dio su dedo.
MICHAEL MOORE: ¡Oh!, literalmente el dedo.
MICHAEL MOORE: Este es Rick.
RICK: Estaba aserrando un trozo de madera, y lo sujeté precisamente aquí, y di en un nudo.
MICHAEL MOORE: Se cortó con el serrucho la parte de arriba de dos de sus dedos.
RICK: Y simplemente se cayó, y fue tan rápido.
MICHAEL MOORE: ¿Su primera idea?
RICK: No tengo seguro. ¿Cuánto me va a costar?
MICHAEL MOORE: El hospital le dio la alternativo: volver a colocar el dedo medio por 60.000 dólares o el dedo anular por 12.000. Como es un romántico incurable, Rick escogió el dedo anular por 12.000 dólares. La parte de arriba de su dedo medio goza ahora de un nuevo hogar en un vertedero de Oregón.
RICK: Puedo hacer esa cosa en la que, sabes, el viejo solía arrancarse el dedo.
MICHAEL MOORE: Lo que quiero decir es que si hubiera vivido a unas pocas horas al norte, en Canadá, nunca le hubieran preguntado eso. Nunca hubiera tenido que tomar esa decisión. Y, en realidad, más adelante en la película, mostramos a un canadiense al que le cortaron cinco dedos, y se los volvieron a colocar de inmediato, y no le cuesta un centavo. Pero es uno de los numerosos ejemplos de esta clase de situación irónica: que vivimos en el país más rico de la tierra, y que a pesar de ello la gente tiene que pasar por cosas semejantes.
AMY GOODMAN: ¿Por qué no comprende la gente en este país lo que ofrecen en otros sitios y que esta situación no es normal – ya sabes, no es la manera como deberían ser las cosas, que hay una manera de cambiar? ¿Qué tiene la forma como trabajan el gobierno y los medios y las compañías de seguros que logra mantener a la gente tan aislada de las alternativas?
MICHAEL MOORE: Es una ignorancia impuesta. Lo llaman mantener estúpido al pueblo de EE.UU. Sea nuestro sistema educacional o sean los medios dominantes, todo tiene que ver con asegurarse de que la gente no sepa lo que pasa en otros países. No sabemos nada del resto del mundo, quiero decir, hasta hace poco, cuando decían que si viajas a Canadá o México tenías que tener un pasaporte, hasta entonces más de un 80% ni siquiera tenía un pasaporte en este país. Así que la gente no viaja. No sabe gran cosa. Señalo en la película que nuestros graduados de secundaria, cuando les preguntan dónde está Gran Bretaña en el globo, un 65% no pueden ubicarla, un 11% no puede encontrar a EE.UU. en el globo – un 11% de los de dieciocho a veinticinco años, según National Geographic. Es como, bueno – sabes, tenemos un problema en este país. No queremos saber del resto del mundo. Y, quiero decir, pregúntale a la mayoría de los estadounidenses quién es el primer ministro de Canadá. Quiero decir, en serio. Y no quiero decir – y no lo estoy diciendo – sabes, que vayamos a preguntarle a un puñado de pajueranos sosos de por ahí, sabes, de cualquier lugar perdido. Lo que digo es que si yo simplemente mirara afuera de esta pieza y le preguntara a este equipo, que yo diría es un equipo informado de personas, que se informan y trabajan contigo. Pero: ¿hay alguien ahí que pueda decirme – quién es el primer ministro de Canadá?
JOHN HAMILTON: Harper.
MICHAEL MOORE: ¡Vaya! ¡Fantástico!
AMY GOODMAN: Y ni siquiera le preguntaste al canadiense.
MICHAEL MOORE: No. Yo estaba evitando los ojos del canadiense. A propósito, nunca mires directamente a los ojos de los canadienses. ¿Entendido? No, pero estoy seguro de que cualquiera que escuche esto ahora en la radio o lo mire en la televisión sentado por ahí probablemente... ¡Oh!, sabes, no saben realmente – la mayoría de los estadounidenses no saben quién es su vecino, y por lo tanto, si no saben cosas simples como esas, no saben de su sistema de salud. Y lo que sabemos al respecto son todas mentiras que nos han dicho sobre los canadienses y los británicos y los franceses.
AMY GOODMAN: Hablas de Hillary Clinton y de lo que trató de hacer bajo Bill Clinton como presidente. Explica lo que intentó.
MICHAEL MOORE: Bueno, pienso que intentó una cosa muy valerosa hace catorce años. Llegó y dijo que debería haber atención sanitaria para todos; que no debería haber condiciones preexistentes; todos están cubiertos, no importa lo que hagas, qué trabajo tengas, o lo que sea. Fue una iniciativa muy valerosa de su parte. Y fue destruida como resultado. Quiero decir que creo que juntaron bastante más de 100 millones de dólares para combatirla.
AMY GOODMAN: Y sin embargo, a las grandes compañías de seguros les gustó, porque ella quería preservar a las cinco grandes. Y otras dijeron que si ella se hubiera librado por completo de las compañías de seguros: habría un solo pagador, habría sido posible explicarlo mejor al pueblo estadounidense.
MICHAEL MOORE: Y ése fue su error, pero ella no llegó a las últimas consecuencias, todo el trecho que era necesario que se recorriera al respecto. Quiero decir, fue realmente el mismo problema – quiero decir, sólo para darte otro ejemplo, es donde los demócratas – sabes, es que a veces quieres entrar a veces con un taladro y agarrar su – porque parecería que su corazón está como en el buen camino. Es como que yo pienso que el corazón de Hillary está en el sitio correcto. Sabes, ella quiere que todos los estadounidenses estén asegurados, pero: ¡eh!, en realidad no podemos librarnos de las compañías de seguros, así que tratemos de desarrollar un pequeño trato, algo como lo que Edwards está proponiendo ahora. Es como Al Gore con la elección de 2000: sabes, en lugar de pedir que toda Florida fuera recontada, donde entonces habría ganado, sólo quisieron volver a contar los distritos demócratas, donde pensaron que obtendrían sus votos. Y fue como decir: ¡vamos! Sabes, porque sólo dan esos pasos a medias, y a todos nos va peor por ello.
Por lo tanto – para pasar rápido a Hillary: ella es ahora – o por lo menos lo fue el año pasado, en el congreso del año pasado – la segunda receptora por su cantidad, de dinero de la industria de la salud, después de Rick Santorum. Él desapareció ahora. Así que, que yo sepa, ella puede ser la número uno ahora. Es muy triste ver que ella esté muy – ellos están en su bolsillo y ella en el de ellos. Y no espero mucho de su parte.
AMY GOODMAN: ¿Hay candidatos presidenciales que piensas que presentan una alternativa?
MICHAEL MOORE: Bueno, sí. Quiero decir – bueno, ante todo, nadie se muestra muy específico, fuera de Edwards, en cuanto a un plan real, y el suyo no es un buen plan. Sabes, el plan de Obama no es igual de específico, y ciertamente está repleto de los mismos defectos que el de Edward y el antiguo plan de Hillary. Kucinich es el más próximo a la idea correcta y, por cierto, el dice todo el tiempo “sin fines de lucro,” o lo que sea. Pero en cierto modo ya no quiero utilizar esa palabra, y quisiera que Dennis no la usara, porque Kaiser Permanente es una aseguradora sin fines de lucro. Blue Cross es una aseguradora sin fines de lucro.
AMY GOODMAN: En realidad, el Sacramento Bee que te criticó dijo: “¿No comprende que Kaiser Permanente no tiene fines de lucro? De modo que ¿por qué dicen algo semejante de una empresa que sí los tiene?
MICHAEL MOORE: Bueno, no. Bueno, correcto, sí. No son sólo los fines de lucro. Es por eso que digo que esencialmente no quieres que ninguna compañía de seguros privada participe, sean privadas o sin fines de lucro, porque – cuando dicen “beneficios,” tienes todas esas inmensas empresas sin fines de lucro que se ocultan bajo la capa de no tener fines de lucro, pero todo lo que les interesa son los beneficios. Todo lo que les interesa es ganar dinero para sí mismas y para sus ejecutivos, y lo que hacen es obsceno. Y por lo tanto, estoy a favor de la eliminación de todas las compañías privadas de seguros. No sé si Kucinich va tan lejos, No sé realmente si parte de las leyes que he leído van tan lejos, porque todas tienen una componente por la que permitirán que las compañías privadas de seguros sigan participando.
AMY GOODMAN: Así que hablas de un solo pagador.
MICHAEL MOORE: Sí.
AMY GOODMAN: ¿Ves una distinción entre un solo pagador y la cobertura universal?
MICHAEL MOORE: Bueno, sí. Por cierto hay una distinción, porque ante todo, quisiera decirte, todos van a decir cobertura universal. Cuando llegue la elección – en las primarias, estoy seguro de que todos los demócratas usarán esa palabra: cobertura universal para todos, cobertura para todos. Escucha, muchos de sus planes, todo lo que van a hacer es que van a tomar tus dólares tributarios y colocarlos en los bolsillos de esas compañías de seguros.
Tenemos que eliminar al intermediario. El gobierno puede dirigir este programa. Lo hace bastante bien en esos otros países. Sabes, si tomas los principales veinticinco países, y si somos el único que no hace nada de los veinticinco, ¿estamos tratando de decir que los otros veinticuatro sólo están metiendo la pata y que somos los inteligentes? No lo creo.
Pienso que es – si tomas un país como Canadá. Sus gastos fijos, su costo administrativo de dirigir su programa nacional consume cerca de un 1,7% de todo el presupuesto. La compañía de seguros promedio en este país gastará entre un 15% y un 30% en gastos fijos, costos administrativos, papeleo, burocracia. Eso puede ser reducido considerablemente si el gobierno lo hace. Pero, desde luego, los republicanos e incluso algunos de los demócratas han hecho un buen trabajo convenciendo al pueblo estadounidense de que el gobierno es malo, el gobierno sólo va a hacer un lío. Y como Al Franken dijo hace unas pocas semanas – lo oí decir – se presentan con la plataforma de que el gobierno es malo, que arruinará las cosas, luego son elegidos y pasan los próximos cuatro años demostrando que tenían razón.
AMY GOODMAN: Al concluir nuestra entrevista con el cineasta ganador del premio Oscar, Michael Moore, en este segmento, transmitimos una secuencia de “SiCKO.” Michael visita a un doctor británico en su oficina en un hospital del NHS – es decir el Servicio Nacional de Salud, y en su casa.
MICHAEL MOORE: ¿Tiene un consultorio familiar?
DOCTOR DEL NHS: Sí, es un consultorio del NHS. Tenemos a nueve doctores en ese consultorio.
MICHAEL MOORE: ¿Les paga el gobierno?
NHS DOCTOR: Pagados por el gobierno, sí.
MICHAEL MOORE: Así que usted trabaja para el gobierno.
DOCTOR DEL NHS: ¡Oh!, sí, ´ ¡por supuesto!
MICHAEL MOORE: Usted es un doctor pagado por el gobierno. Así que al trabajar para el gobierno ¿usted probablemente utiliza el transporte público?
NHS DOCTOR: No, tengo un coche y, sabe, conduzco al trabajo.
MICHAEL MOORE: Un viejo cacharro. Usted vive en una especie parte difícil de la ciudad, ¿o?
DOCTOR DEL NHS: Quiero decir: vivo en una parte sensacional de la ciudad. Es llamada Greenwich. Es una casa adorable. Es una casa de tres pisos.
MICHAEL MOORE: ¿Cuánto pagó por ella?
NHS DOCTOR: 550.000, sí, así que –
MICHAEL MOORE: ¿Libras?
NHS DOCTOR: Sí.
MICHAEL MOORE: O sea un millón de dólares.
NHS DOCTOR: Sí, seguro.
MICHAEL MOORE: ¿Así que los doctores en EE.UU. no tienen que temer necesariamente que haya un sistema de salud universal?
DOCTOR DEL NHS: No. Pienso que alguien quiere tener casas de dos o tres millones de dólares y cuatro o cinco coches hermosos y seis o siete hermosos televisores, entonces, tal vez, sí, tendría que tener una consulta en la que pueda ganar eso.
MICHAEL MOORE: Bueno, la AMA, la AMA en este país, ha convencido a todos los doctores, de que si vamos hacia una medicina socializada se van a ir al hospicio. Y simplemente no es verdad. Los doctores que encontramos en Canadá, los doctores que encontramos en Gran Bretaña, en Francia, viven bastante bien. E incluso cuando voy a la casa de uno de ellos en Gran Bretaña, como usted mencionó. Vive en una casa de un millón de dólares. Conduce un Audi. Vive una vida de yuppy. Espero que los doctores que vayan a ver mi película salgan del cine diciendo: “¡Oh!, por lo menos nuestra buena vida puede ser protegida bajo la medicina socializada.” Nadie quiere quitarles sus grandes casas.
AMY GOODMAN: ¿“Barrio de mala vida,” Michael Moore?
MICHAEL MOORE: Sí, lo contrario de las grandes casas en las que viven los doctores. Bueno, como sabes – quiero decir, pienso que has cubierto el tema – pacientes en Los Ángeles que no pueden pagar su cuenta en el hospital, hospitales que han estado deshaciéndose de ellos en los barrios bajos desde hace cierto tiempo. Simplemente los sacan del hospital, a veces directamente en su bata de hospital, los ponen en un taxi y le dicen al taxista: “llévelos al barrio bajo y déjelos ahí. Y a veces los taxistas tienen que echarlos por la fuerza del auto. Y –
AMY GOODMAN: Tienes un vídeo.
MICHAEL MOORE: Sí. Tenemos una auténtica secuencia de la cámara de seguridad de una paciente de Kaiser que es descartada al borde de la acera por el taxi que Kaiser contrató para llevar a esa mujer y echarla sin zapatos en medio de la calle en su bata del hospital, muy triste. Y estás ahí sentado mirándolo, y no puedes creer que se trate de Estados Unidos de (US)América. Es lo que nosotros – es cómo tratamos a la gente. Quiero decir, yo sólo – yo pienso que cuando la gente ve esta película, va a decir, OK, esto ha ido demasiado lejos, y que hay que detener a esta gente.
AMY GOODMAN: Michael, en la película, hablas de la AMA, hablas de la industria farmacéutica, de la industria de los seguros. En tu sitio en la red, presentas los preparativos para la salida de esta cinta. ¿Cómo reaccionan ante SiCKO?
MICHAEL MOORE: Bueno, primero – quiero decir, han estado – Iré – Voy a volver a justo antes de que comenzáramos a hacer la película, cuando ninguna compañía de seguros estaba dispuesta a asegurarme a mí o a la película, porque sabían que iba a tratar de seguros. Así que incluso fue difícil, sabes, conseguir seguro para este asunto. Luego iniciaron una serie de cosas internamente para advertir a sus empleados: no habléis con Michael Moore; si habláis con Michael Moore, vais a tener serios problemas. Y, en los hechos, realizaron sesiones de entrenamiento sobre cómo reaccionar ante mi persona, en caso que me presentara en su compañía. Tenían – Pfizer tenía un teléfono rojo Michael Moore. Llama este número si lo ves. Quiero decir, es toda esta locura –
AMY GOODMAN: ¿Has llamado a ese número?
MICHAEL MOORE: ¡Oh!, claro. En realidad, el año pasado lo puse – hace un par de años lo puse en Internet, así no más – Le dije a la gente, simplemente llamen ese número, es el teléfono rojo Michael Moore en Pfizer. Simplemente llámenlos y digan: “Está en el edificio. ¡Está en el edificio!”, sabes, sólo para que – al final tuvieron que cerrar esa línea, porque tanta gente estaba haciendo travesuras, pero...
AMY GOODMAN: Así que, ¿qué dicen? ¿Cómo les dicen que hay que portarse contigo en esos memorandos?
MICHAEL MOORE: No corras, no huyas, no tapes la cámara con la mano. Contrataron a un especialista psicólogo en una de las compañías para que le dijera al gerente general cómo funciona mi mente – para que, en otras palabras, supieran cómo distraerme del tema. De modo que si llego a aparecer con un micrófono, el psicólogo dijo: hemos determinado que si puedes llevarlo a hablar de los equipos deportivos de Detroit, dejará de hablarte de las HMO. Y lo leí, y pensé, es bueno. Es bastante bueno.
Así que, en todo caso – pero, ves, no entendieron de qué se trataba, porque esta película nunca iba a ser sobre mi persona persiguiendo a una General Motors o una Pfizer, lo que quería hacer en este caso era algo mucho más amplio y no sólo – no sólo dar caza a una compañía como si, ¡Oh!, ¡caramba!, si sólo nos concentráramos en una compañía, todo estaría bien. Hay algo mucho más importante que tenemos que arreglar en este país. Y, en realidad, es más grande que la situación de la atención sanitaria. Tiene que ver con cómo nos estructuramos como sociedad, cómo nos tratamos los unos a los otros, y esta mentalidad estadounidense de cada cual por su cuenta, cómo hay que detener eso – ese tipo de sociedad “yo” en la que vivimos tiene que pasar a ser el “nosotros” en el que vive el resto del mundo.
AMY GOODMAN: En la película muestras a un hombre que es contratado por la industria de la salud para cuestionar a gente que presenta reclamos. Explica exactamente lo que hace, cómo investiga a la gente.
MICHAEL MOORE: A la industria de los seguros de la salud no le gusta pagar reclamos, porque no ganan dinero. La única manera de obtener un beneficio es si no pagan por tu operación. Si pagan por tu operación y la consulta con tu doctor, y tus medicinas, no ganan ningún dinero. Así que su objetivo es tratar de pagar lo menos posible, lo que te dice directamente que no puede haber ningún margen de maniobra en este asunto del cuidado médico para las compañías de seguro, porque todo – la atención a la salud debiera tener que ver con ayudar a la gente. Y la decisión nunca debiera basarse en si o no, o ¿cómo podemos ahorrar nuestro dinero aquí, o cómo podemos rechazar esa operación?
Así que contratan a esos matones, lo que llamamos matones de las compañías de seguro, quienes, después, digamos – supongamos que tengas que ir, sabes, por un tobillo roto o cualquier cosa, y reciben la factura y dicen: “Vaya, son como 5.000 dólares por un tobillo quebrado. Y no debería costar más de 1.000. No queremos pagar todo eso.” Así que contratan – tienen a esos investigadores, tienen unidades investigativas en las compañías de seguro, y dicen: “¿Sabes qué? Anda e investiga el pasado de Amy Goodman. Anda a investigar si tal vez en su solicitud de seguro de salud no nos dijo algo que ella haya tenido tal vez hace diez años.” Y literalmente van y obtienen esos antecedentes, y harán esa increíble investigación sobre la historia de tu salud para que puedan ir y decir: “¿Sabes qué? No nos dijiste la verdad en ese caso. Tuviste una condición previa. Sabes, esto no lo sabíamos. No nos dijiste. Y por lo tanto, queremos que nos devuelvas el dinero de esa operación, o no vamos a pagar por ella.”
AMY GOODMAN: Una de las partes más fuertes de esta película son la gente que se presenta, como el tipo que dice que no pudo seguir haciéndolo, y que no ha estado investigando a gente durante mucho tiempo. Y después tienes a Linda Penno.
MICHAEL MOORE: Correcto, los denunciantes en la película, especialmente Linda Penno. Es una doctora de Kentucky. Trabajó para Humana. Era recensora médica. Y su trabajo como doctora era revisar reclamos y aprobar o negarlas. Y cuenta en la película y en su testimonio ante el Congreso cómo se esperaba que rechazara un cierto porcentaje de reclamos que provinieran de pacientes, incluso sin considerar si eran genuinos o no. Esperaban, digamos, una tasa de rechazos de un 10%. El doctor en la compañía de seguros, el doctor, el recensor médico, que rechazaba más recibía una contundente bonificación de Navidad. Quiero decir, es rematadamente demencial, de nuevo, que –
AMY GOODMAN: Su salario aumentó de un par de cientos de dólares por semana a millones.
MICHAEL MOORE: A millones, porque rechazaba continuamente. Ya no pudo aguantarlo. Su conciencia se impuso, y renunció, y luego fue y lo denunció al Congreso, y ese testimonio está en la película. Es muy fuerte, y ella es una persona muy valiente por haberlo hecho.
AMY GOODMAN: ¿Cuánta gente reaccionó de esa manera? Dijiste que 25.000 respondieron sobre todos los terribles problemas que han tenido con los seguros de salud, y luego está esa gente...
MICHAEL MOORE: Correcto. Diría que tuvimos unas doscientas personas dentro de la industria – industria farmacéutica, corporaciones hospitalarias, industria de los seguros de salud – que nos escribieron, por el deseo de compartir con nosotros diferentes cosas. Algunos querían ser filmados, otros no. Algunos nos enviaron archivos, algunos – quiero decir, fue realmente sorprendente cuántas personas hubo – cuyas conciencias las fastidiaba, esencialmente. Simplemente no pudieron seguir así.
AMY GOODMAN: ¿Cómo se relaciona esto con “Fahrenheit 11-S”? ¿Qué vincula SiCKO con tus previas películas y “Bowling for Columbine”?
MICHAEL MOORE: Bueno, es una buena pregunta. Hay, realmente, un lazo que va desde “Bowling for Columbine” pasando por “Fahrenheit” a esta cinta. Una parte es el uso del miedo. El motivo por el que no tenemos un mejor sistema es porque nos han hecho temer la medicina socializada, el sistema canadiense, lo que sea, y tratan de atemorizar al pueblo estadounidense, utilizando la ignorancia como un camino para aumentar el nivel del temor en este país. Son estas películas – y en realidad lo he estado haciendo desde “Roger & Me” – son películas sobre – en última instancia sobre nuestro sistema económico. Tenemos un sistema económico, como he dicho antes, que es injusto, no es equitativo, no es democrático. Y hasta que, en última instancia, eso cambie, hasta que construyamos una forma diferente de economía en la manera como nos relacionamos con el capital, no creo que continuaremos teniendo estos problemas, en los que no tienen sufren y los que tienen roban como bandidos.
AMY GOODMAN: ¿Así que cómo lo estás organizando? Mientras estrenas esta película en miles de cines en todo el país en las próximas semanas, también trabajas con sindicatos, trabajas con YouTube, con Oprah, testificas ante el Congreso. Cuéntanos.
MICHAEL MOORE: Sí. Es una especie de extraña convergencia. Pero ¿sabes qué? Es porque este problema afecta a todos los estadounidenses. Y todo tipo de gente y grupos se están poniendo en contacto conmigo y quieren involucrarse en esto. Y así, vamos a tener un esfuerzo organizador muy fuerte a través de la Asociación de Enfermeras de California, a través de Médicos por un Plan Nacional de Salud. MoveOn va a mostrarse muy activo e involucrado en el asunto. De esta manera, muchos de los grupos y uniones que están a la izquierda se están organizando alrededor del tema. Pero también hay, sabes, cosas, como dijiste, como YouTube, gente como Oprah, que ha decidido convertir esto en un tema muy importante, porque es algo que a ella la preocupa mucho. Estuve en su show hace un par de semanas, y ella pidió a sus admiradores que envíen sus historias de horror de la salud a su sitio en la Red cuando se estrene la película. Ella hará un acto público sobre este tema en otoño. Así que yo –
AMY GOODMAN: ¿YouTube?
MICHAEL MOORE: YouTube, de nuevo, está pidiendo que la gente grabe sus historias en vídeo y las coloque en YouTube, y va a haber toda una sección en YouTube de gente que informa sobre lo que la compañía de seguro les hizo a ellos o a un miembro de su familia o a un amigo, o el hospital o la compañía farmacéutica, donde tienen que pagar por medicinas, o sobre medicamentos que no pueden obtener.
Así que pienso que tendremos lo que llaman un efecto viral, en el sentido – y espero que así sea – de que la gente, que esa gente, pueda expresarse. Y de otra manera la gente está sentada en su casa en todo el país, sufriendo y sin preguntarse cómo alguna vez puede ser escuchada. Y espero que a través de mi sitio en la Red, a través de la Asociación de Enfermeras de California, a través de YouTube, a través del sitio de Oprah, a través de otros que vayan a participar, y creo que vamos a conocer lo que realmente están sufriendo los estadounidenses. Y tengo que creer que algo bueno va a salir de esto. Y vamos a presionar duro a los candidatos al respecto, especialmente a los demócratas.
AMY GOODMAN: ¿Vas a hacer una segunda película, acosándolos? ¿Vas a tener a un hombre vestido de pollo siguiéndolos?
MICHAEL MOORE: ¡Oh!, te refieres a nuestro pollo combatiente contra el crimen corporativo en nuestro antiguo show en la televisión. Gracias por recordarte de ese pollo. No, en realidad vamos a ir a Nuevo Hampshire a fines de esta semana. Y vamos a publicar información para el público sobre quién compró y pagó por los candidatos que se presentan para presidentes y para puestos públicos.
AMY GOODMAN: ¿Hasta qué punto son comprados y pagados?
MICHAEL MOORE: Bueno, tendrás que esperar hasta el fin de semana para oír la respuesta. Pero déjame decir sólo que no será bonito. Odio decirlo ¿pero sabes qué? Y de nuevo, quiero decir, me gusta una buena parte de los candidatos que se están presentando, por una serie de razones. Pero, sabes, si todos nos lanzamos a apoyarlos demasiado rápido, sin obligarlos a adoptar buenas posiciones sobre estos temas, no creo que vayamos a llegar a ninguna parte. Los demócratas ya han demostrado que desde la elección de noviembre, que irán lento si les es posible. Y así – ya hemos visto cuál es la posición de Hillary sobre esto, y, por cierto, con su posición sobre la guerra, hace que a gente que de otra manera le gustaría votar por ella, que quisiera ver a nuestra primera mujer presidenta, le sea muy difícil votar por ella, porque simplemente no puede apoyar a alguien que apoyó durante tanto tiempo la guerra y que recibe contribuciones tan grandes de la industria de la salud.
AMY GOODMAN: Michael Moore, ¿le sorprendió algo que descubrió al hacer esta película?
MICHAEL MOORE: Sí, constantemente – hay que una cosa que realmente me impresionó. Cuando estaba entrevistando al doctor británico, y le preguntaba cuánto estaba ganando – sabes, gana algo como un poco menos de 200.000 dólares al año – y me dijo: “Pero mi sueldo se basa en la calidad del trabajo que hago. Si logro que una mayor cantidad de mis pacientes deje de fumar este año o si reduzco su colesterol o su presión sanguínea o su azúcar, gano más. Así que esto se basa realmente en cuán saludables son mis pacientes. Así que tengo un incentivo para hacer realmente un buen trabajo para ganar dinero.”
Y pensé, ¡caramba!, aquí es todo lo contrario. Aquí mientras más gente fume o no coma bien, o lo que sea, que termine con enfermedades o afecciones, eso significa más dinero para las compañías farmacéuticas, más dinero para los doctores, más dinero para los hospitales. Todos ganan cuando te enfermas.
Y me llevó a pensar mucho sobre mi propia persona, porque cuando yo estuve allí y me dije: tal vez una forma de hablar a la gente, una forma de derrotar al sistema, por lo menos a este sistema, es que todos debiéramos tratar de cuidarnos un poco mejor, y comenzar por el número uno, yo mismo. Y así, comencé a comer frutas y vegetales. No sé si has oído hablar de esas cosas, pero son de diferentes colores y son crujientes, y, sabes, son muy buenas para ti, si no las has probado. Sabes, tu madre está sentada allá. No sabes si yo debiera subrayar esto, pero tu mamá está sentada allá, y se ve como si hubiera hecho un buen trabajo enseñándote la importancia de frutas y vegetales.
AMY GOODMAN: Hizo un buen trabajo.
MICHAEL MOORE: Sí. Y dijo que tú fuiste una niña excelente, a propósito. Nos perdimos eso sin filmarlo, pero quiero que nuestros espectadores y radioescuchas sepan que tu mamá aprueba en mucho que seas como eres.
El otro aspecto, es que comencé a ir a dar un paseo cada día. Así que salgo de paseo durante algo como media hora por día, y simplemente – me siento 100% mejor. He perdido 14 kilos. No te preocupes. No voy a – no me vas a ver en un vídeo de gimnasia como el de Jane Fonda, ni nada. Sólo digo, sin embargo, que si sólo – cada uno de nosotros – si todos simplemente hiciéramos un par de cosas para cuidarnos mejor, podemos evitar este demencial sistema de salud. ¿Y sabes qué? Pienso que también es mejor para el planeta. De nuevo, consumimos tantas cosas en demasía como estadounidenses, y todo lo que necesitamos es pensar un poco en la forma cómo nos comportamos. Así que – y lo digo por mi propia persona, comienza conmigo.

